Situado en el área central del norte del país y poblado en tiempos prehispánicos por diversos grupos étnicos, San Luis Potosí es uno de los estados mexicanos que posee en su territorio mayor variedad geográfica. Las tres regiones en que se le divide convencionalmente -Huasteca, Media y Altiplano- están definidas por serranías elevadas, por el paisaje dominante en cada una y por su respectiva altura sobre el nivel del mar.
En el área occidental, a más de dos mil metros de altura, se encuentra el Altiplano, subdividido convencionalmente en dos, aunque ambos presentan una amplia variedad de paisajes semiáridos de gran belleza, resultado de sierras, planicies y vegetación muy similares; en sus montañas, derivadas de la Sierra Madre Oriental, se alojan ricos yacimientos minerales explotados desde el virreinato, cuando dieron origen a reales de minas y haciendas de beneficio que hoy son poblaciones importantes, entre ellas a la capital del estado. El nombre con el que se bautizó al estado data del siglo XVI, cuando los misioneros franciscanos y los conquistadores llamaron así a la parte que hoy ocupa la capital, en honor a Luis IX, rey francés canonizado en 1297; la denominación de Potosí le fue añadida cuando se descubrieron las ricas vetas de oro y plata en el cercano cerro de San Pedro.
Hacia el poniente le sigue la región Media, que abarca las llanuras que forman la cuenca del río Verde, situada entre los 900 y los mil metros de altura. Son tierras que poseen importantes mantos acuíferos como el manantial de la Media Luna, en cuyo fondo se han encontrado interesantes vestigios arqueológicos de los grupos nativos que habitaron esta región; sus descendientes -el grupo pame- aún conservan tradiciones y costumbres ancestrales. Aquí surgieron en la etapa novohispana grandes estancias ganaderas.
En la región Huasteca, antes de bajar a la planicie costera, se encuentran las abruptas y altas formaciones de la Sierra Madre Oriental; en sus estribaciones hay cuevas, resumideros y sótanos impresionantes como el de las Golondrinas, que alcanza en sus dos fondos más de 500 metros de profundidad. Es también la zona del estado que tiene los ríos más caudalosos, con espectaculares rápidos e impresionantes cascadas. Aquí se asentaron grupos indígenas sedentarios que evolucionaron hasta ser una de las culturas mesoamericanas más avanzadas, y donde hoy habita el mayor número de población indígena de la entidad.
Como anticipo del presente, ya en la época virreinal las principales rutas del país tocaron las tierras potosinas, y en el siglo XIX las vías del ferrocarril las cruzaron de norte a sur y de oriente a poniente. Tomemos cualquiera de los viejos caminos o modernas carreteras para adentrarnos en un opulento territorio, sabedores de que la hospitalidad de su gente, los paisajes naturales y los creados por el hombre colmarán las expectativas más exigentes.